21/6/10

Cosas que quisiera conocer sobre mí, pero al final es mejor mantenerlos en la incógnita

Mis orígenes, mis raíces o ascendencia genético-cultural, ya que México no mantiene registros de origen genealógicos como otros países, ignoro de donde vienen mis raíces. Al menos cuatro generaciones antes de mí fueron mestizas. Me pregunto dónde quedaron mis orígenes indígenas, porqué no se manifestaron tanto como los europeos, de los cuales igualmente me gustaría saber el origen de algún ancestro. Sin embargo, aunque el origen puede usarse como orgullo (modesto o exagerado) también como instrumento de discriminación tenue, de otros hacia mí o incluso de mí hacia otros. Al final, sólo la identidad nacional es la que me concierne.

Mi coeficiente intelectual, ya que siempre me llamó la atención saber que tan inteligente soy, pero sabiendo lo que acarrea conocerlo no siempre puede llevar a una buena interpretación de los resultados. En primera, por ejemplo, estar inconforme con un resultado más bajo que el mínimo esperado. Asimismo, el coeficiente cambia a través de los años, al igual que los conceptos de inteligencia, así que al final las pruebas sólo medirían la capacidad de resolver problemas, en su mayoría lógico matemáticos, en un momento muy específico de la vida, pero no el conocimiento que se ha acumulado en la vida y el uso que se le da, que muchas veces ni lógico ni matemático es.

Los defectos genéticos que nunca causaron problema en mi vida, pues simplemente ignorar algo que puede ser considerado negativo pero que nunca se manifestó es completamente innecesario saberlo, pero queda la curiosidad.

Los “si yo hubiera”, es decir, las oportunidades que no se pudieron realizar, pero enterarse hasta mucho después de que efectivamente sí hubo una posibilidad concreta de llevarse a cabo, no sólo una mera suposición, es algo realmente molesto.

De qué sería capaz de hacer en situaciones muy especiales, especialmente aquellas de emergencia, rápidos reflejos y toma de decisiones, sobre todo los que muestren que tendría nefastos resultados o no los socialmente correctos, y más que socialmente, los que yo considero incorrectos.

14/6/10

Minha viagem no Brasil: São Paulo, Ubatuba e Rio de Janeiro

Datas: 22-10-09 a 04-11-09

Todo começo quando estava no instituto de geografia na universidade por de junho de 2009. Passei frente do muro dos anúncios e vi uma convocatória para um encontro de geógrafos a se celebrar em Ubatuba, Brasil. Decidi de enviar uma leitura e esperar o resultado. Tinha muitas ganas de ir para Brasil, uno dos países mais belos para mim. Foi uma boa sorte poder ir. 

Fiz uma escala no Santiago do Chile e pude ver as maravilhas dos Andes, uma das vistas mais belas do mundo. Meu avião chegou ao São Paulo o 22 de outubro e foi saudado por Francisca, uma esperantista que gosta de receber estrangeiros graças ao passporta servo. Os primeiros dias durante minha estadia visitem a cidade para ver lugares como o MASP (o Museu do Arte de São Paulo), a Catedral da Praça Sé, o mirante, o Parque Ibirapuera, o Memorial da America Latina, e diversas igrejas. 

A ordem era diferente, por exemplo, no metro havia lugares para separar as pessoas em cada entrada ao trem. Contudo, parecia eu estar ainda no México, pelo menos senti isso, já que o ambiente é parecido também. Di uma visita ao clube esperantista local e também ao SESC, onde faziam uns sanduíches da berinjela muito deliciosos. 

Depois era momento da viagem para Ubatuba, depois de três horas chegue, mas estava no centro, longe da posada e da universidade. Tive que usar um taxi e depois ônibus e tive que confiar meus instintos do geógrafo para não me perder e encontrar os lugares. A posada ficava cerca da praia, com um bom ambiente. Ali encontrou gente do tudo mundo, da Argentina, do Chile, da Suécia, da Suíça, da Itália, dos Estados Unidos e é claro o Brasil. 

O encontro era bem, mais queria visitar a cidade. A comissão organizou uma visita ao mangue, uma coisa que nunca tinha feito. Tive uma boa conversação com um geógrafo argentino e com colegas brasileiros. Logo de quase uma semana, parti para Rio de Janeiro. Estivei na central do ônibus muitas horas ate que chego o meu bus. Estava muito cansado, a única coisa que queria fazer era dormir, mas não podia. Chegue ao lugar dos uns esperantistas cariocas.

Tive oportunidade de visitar a praia da Barra da Tijuca e uma igreja espiritista. O dia seguinte foi para o Cristo Redentor no Corcovado com outros esperantistas brasileiros e franceses. Depois a gente fez uma visita a Praça Mercado Municipal e Niterói. O ultimo dia no Rio fui para o Pão de Açúcar. Depois me encontre com colega mexicano e a gente foi para uma festa. Foi muito interessante, a gente fiz uma brincadeira do telefone sem fio, mais era no espanhol e português. Pela noite volte para São Paulo, onde estive meu ultimo dia. Ainda saudades do Brasil, espero voltar um dia.

7/6/10

Cosas que quisiera conocer sobre los demás

Cuando ofendí a alguien pero nunca me lo dijo.
Cuando le gusté a alguien pero nunca me lo dijo
Cuando le caí bien a alguien pero nunca me lo dijo.
Cuando alguien me hizo un favor, pero nunca me enteré que fue por esa persona.
Que tan importante fui/soy para una persona, pero nunca me lo hizo saber.

31/5/10

Mi viaje por México: Tijuana, Santa Rosalía, Guaymas, Aguascalientes

Fechas: 25-07-07 a 02-08-07

Fechas Aguascalientes: 30-04-08 a 05-05-08

Decidí salir de mi rutina para aventurarme en un viaje por el noroeste del país hasta llegar a Tijuana, ciudad donde tendría lugar un congreso de esperanto. Quería tiempo para mí mismo, para reflexionar sobre todo y el admirar paisajes que aseguraban una terapia de relajación. Llegaría el día de mi cumpleaños número veinticuatro a la ciudad fronteriza. Aunque con mexicanos era el grupo con el que más conviviría, en el congreso habría más gente, especialmente extranjeros, la mayoría de Estados Unidos. La característica que más sobresaliente de ellos era su edad, la cual era ya avanzada, de un rango aproximado de cincuenta años en adelante. Sin embargo, el espíritu esperantista se hacía notar y había abertura para convivir con quien uno quisiera.

Me hospedaría en la “Casa azul”, un lugar que la organizadora del congreso tenía gratis para aquellos que no podían pagar un hotel. Compartiría ese lugar con unos camaradas. El segundo día sería muy animado, habría un largo recorrido por el centro de la ciudad y la idea de experimentar la vida nocturna de la ciudad. Sabiendo la reputación que tiene la misma, decidí no aventurarme. 

El último día del congreso me despedí de todos para dar comienzo a un viaje ambicioso, el regreso a la capital mexicana desde Tijuana a través de la península de Baja California para cruzar por barco. Tomé un camión a las 4 de la tarde y emprendí mi retirada, admirando la belleza del océano pacífico mientras había luz de día.

Eran las 8 de la mañana del siguiente día, una hora más por el cambio de horario entre regiones y había llegado al puerto de Santa Rosalía en Baja California Sur. Después de tantas horas, no podía creer que había cruzado tan solo la mitad de la península. Sin embargo estaba aún a tiempo de abordar un ferry para cruzar el Mar de Cortés. 

Emprendí mi viaje a las 10 de la mañana, entusiasmado por mi primer viaje en barco. Las primeras horas traté de admirar la vida marina, viendo manta rayas, peces voladores y un ballenato a la altura de la Isla Tortuga. Tantas horas al sol y comenzaba a quemarme a pesar de la protección.  El viaje duraría más de 9 horas. La deshidratación y falta de alimento hacían efecto en mi, quien estaba desesperado por estar en casa, a pesar de encontrarme a mitad del mar.

Llegué a Guaymas en la noche y viajé en busca de la central de camiones, la cual para mi sorpresa era tan pequeña como una casa y sin tecnología actualizada que la persona de la taquilla expedía boletos con máquina de escribir. Justo estaba el camión hacia el DF y lo abordé, sin embargo no era la clase de camión que esperaba.

Estaría más de 24 horas en ese camión, con muchas quemaduras de sol, desnutrición y deshidratación, en un asiento sucio con mucho ruido y movimiento. Cuando llegué a Guadalajara sentía que estaba más cerca de la ciudad. Cambié de autobús y me dispuse a tomar una siesta así como otra noche adicional de viaje. A mi regreso a la Ciudad de México, me había dado cuenta de la cantidad asombrosa de tiempo que le llevó recorrer medio país, y que una distancia de 7 horas entre ciudades es casi nada en una temporalidad de viajes entre regiones, pues había pasado por el más largo recorrido en transportes hasta la fecha.

Pasaron diez meses y volví a viajar. Esta vez se trataba de un viaje corto pues me dirigí a Aguascalientes. Nuevamente, la excusa fue un congreso de esperanto, pero al fin y al cabo, el viajar siempre es un placer. Al siguiente día comenzaba el congreso y algunas caras familiares arribaron.  El segundo día del congreso habría un recorrido a la Feria de San Marcos. Dicha feria es muy conocida por ser apodada “la cantina más grande del mundo” y lo era pues era una gran plaza llena de música y alcohol. Para mi sorpresa, sin embargo, el ambiente no era particularmente denigrante como pudiera imaginarse, tan así que al siguiente día estaría visitando nuevamente la Feria para divertirme un poco.

Durante el día siguiente, dimos un recorrido por la ciudad, pasando por la plaza del centro, así como al museo del tren, algo bastante sorprendente tomando en cuenta que en mi niñez aún llegué a viajar por el mismo. Este último viaje sería realmente algo muy fugaz, considerando la gran dedicación que le he dado a otros viajes, pero no por ello no lo dejo de tomar en cuenta.

17/5/10

Cultura tecno: la nueva edad oscura del conocimiento 2

He sido rechazado y discriminado por mi inteligencia e intereses académicos por mis pares, maestros y gente regular de la vida cotidiana fuera de las aulas. Pero al parecer el proyecto de la modernidad ha llegado a tal extremo que la hipocresía es tal, que incluso escuelas me han rechazado el ingreso por mis antecedentes académicos, que, independientemente del buen promedio, no llenan el perfil; un perfil fijo que no cuestione ni se desvíe de su objetivo original. Pero la novedad que me tocó recientemente fue el haber sido cuestionado y saboteado por una psicóloga, quien considero “grave” continuar con mis estudios, sin saber ni importarle mis motivaciones.

Ese es el presente, la edad oscura del conocimiento, una ingenuidad y contradicción de la sociedad, que rechaza a los intelectuales que la cuestionen, que se atrevan a pensar diferente. Pero eso no necesariamente suena extraño ni ajeno a casi cualquier momento de la historia, pero el énfasis es precisamente el hecho de que la edad moderna aparentemente premia el conocimiento. Lamentablemente ese premio es sólo para quienes crean técnicas y tecnología al servicio de las industrias, así como aquellos que se encargan de gestionarlas, lo cual fue ya mencionado hasta el cansancio anteriormente por mí.

Aquel que hace dinero es admirado y considerado normal, pero aquel que busca un sentido de la vida basado en otros proyectos es anormal; donde el dinero, si bien parte de, no es su fin único. Desgraciadamente, aquel que obtenga satisfacción existencial de actividades que no se relacionen con obtener ingresos es considerado desviado, una anomia.

Lo normal es trabajar sin cuestionar, ganar dinero y gastarlo en el consumismo, donde hipócritamente creemos que somos felices, aunque no sea cierto. Yo sé que no digo cosas nuevas, pero es una cuestión “grave” no seguir mencionándolo, pues asumir la realidad es una cosa, pero hacer algo por cambiar esa realidad es otra. Mi trabajo para cambiarla consiste al menos en compartir mi punto de vista.

10/5/10

My trip to Canada: Toronto & Niagara Falls

Dates: 29-11-05 to 03-12-05

It was my first time out of Mexico, and also notably, my first trip alone (no friends, no family, nothing). Well, it was a strange experience using all the English knowledge I had trying to convince the airport workers that I wasn’t going to stay there; in fact, there were two main reasons to visit Toronto. First, being a huge fan of Depeche Mode, who were in a world tour not visiting Mexico so far then, I chose to going abroad in order to see them live. Canada didn’t required visa then, so it was easier. Second, well, I really wanted to go abroad at least once.

I arrived at night, but there was a very resourceful aspect that I didn’t counted for, Mexican friendliness, especially if having a common objective, the concert. There was a girl who helped me in there, and also were her friends boyfriend, who was living there. They showed me the city, neighborhoods and stores.

But the language barrier was also present, once I went to my place to stay, I asked for directions to some Canadians, but my accent wasn’t so well. Also, I had trouble with the Asian receptionist, who also had a lot of accent issues with English. The food was also a problem, since it was expensive and fatty, maybe because of the cold temperature, but still something not accustomed for. 

Nonetheless, I went with my new friend to the CN tower, one of the highest observation towers in the world. The view is beautiful from there, despite the lacking of sun at the moment. Later, we went to the University of Toronto, which has a beautiful architecture. We entered one of the acting workshops, in fact, the first time I was attending a class or something in a foreign country.

Later we went to the Air Canada Centre to attend the concert, another huge gig of this trip. Canadians were more serious at it, but still seeing my favorite band live for the first time was a unique experience, no matter what. I remembered still singing after the end of the concert.

The next day we went to the Niagara Falls, the final marvel to see. Despite the cold temperatures, I was astonishing at them. So pure, so fantastic and incredible. If wasn’t for my new friend, I could went frozen. I remembered the town, a kind of casino like place.

In my final day, I woke up early in the morning in order to reach the airport as soon as possible, however, that’s not the same for my fellow Mexicans, who arrived late in our return to home.

A first time for a lot of things, but definitively not the last of any of them.

3/5/10

Crónicas del metro / Cultura tecno: tecnología actualizada

Jamás me habría imaginado que en el metro de la Ciudad de México el mercado de gadgets llegara tan rápido. Me sorprendió que uno de los vendedores de discos y dvds piratas que ponen su audio a todo lo que da, trajera consigo un ipad para mostrar el video.

Así es, el ipad, aquel inútil gadget tan demandado y caro, estaba ya en las manos de los vendedores en el metro. Claro, puede ser robado, decomisado, etc, de por sí hay una mafia detrás; sin embargo, a pesar de ello, es interesante notar cómo alguien que se supone es pobre y vive de vender discos piratas, tenga en sus manos como herramienta de venta un aparato que las personas de clase media mexicana tardarían en animarse a adquirir. 

Será la necesidad de estar actualizado quizás, pero eso demuestra lo poco concientes que estamos de mirar a nuestro alrededor, incluso dudaría que el vendedor supiera qué es una ipad para comenzar.