1/7/13
¿Redes sociales o redes virtuales?
10/6/13
Las geografías del mundo
26/7/10
Crónicas del microbus: expectativas
Dentro de los múltiples momentos que podemos encontrar durante un viaje en el transporte público de la Ciudad de México, especialmente los microbuses y camiones, o bien, “peseros”, es cuando se llena de gente, tanta que llega hasta el estribo, arriesgando sus vidas con tal de no perder tiempo esperando uno vacío, que a veces puede tardar horas en pasar.
El chofer o su ayudante, no satisfechos en cómo están distribuidos los pasajeros, les gritan “recórranse” a pesar de que tal cosa es casi imposible. Pueden seguir así hasta que alguien se decida a gritarles que ya no se puede. Por otra parte, hay momentos en los que efectivamente todavía se puede recorrer, pero algunas personas deciden no hacerlo. Por ejemplo, esto sucede cuando vienen con alguien que está sentado, pero otras veces no es el caso.
En ciertos momentos, se recorren hasta la puerta de salida, como si fueran a bajar, pero no lo hacen, especialmente los jóvenes. Tal comportamiento ha orillado a cuestionamientos absurdos de gente que quiere bajar y que pregunta a personas que se han parado de sus asientos y se han movido hacia la puerta de salida “¿va a bajar?”, como si su comportamiento no fuera suficiente para expresarlo.
Hay quienes también se colocan estratégicamente cerca de la puerta de salida, curiosamente parados y no sentados aunque hubiese lugar disponible, esperanto bajar pronto, si bien su próxima parada sea en media hora o más. Esto sucede sobre todo con quienes no están familiarizados con la ruta y de hecho llegan a bajarse mucho antes de llegar a su destino, yo diría que en promedio entre unos 100 hasta
Pero también está la gente que se sienta para bajarse unas escasas dos o tres cuadras después, incluso en los asientos de la ventana que requieren de que el pasajero de a lado se levante y estorbe momentáneamente a los parados para dejar pasar. A menudo se trata de señoras de 40 años en adelante, y sí, he notado que sí conocen la ruta, pero aún así prefieren descansar unos instantes a consta de irrumpir el orden de movilidad interna de pasajeros.
El espacio-tiempo es quizá el recurso más valioso dentro del transporte, no sólo por fuera.
17/5/10
Cultura tecno: la nueva edad oscura del conocimiento 2
Ese es el presente, la edad oscura del conocimiento, una ingenuidad y contradicción de la sociedad, que rechaza a los intelectuales que la cuestionen, que se atrevan a pensar diferente. Pero eso no necesariamente suena extraño ni ajeno a casi cualquier momento de la historia, pero el énfasis es precisamente el hecho de que la edad moderna aparentemente premia el conocimiento. Lamentablemente ese premio es sólo para quienes crean técnicas y tecnología al servicio de las industrias, así como aquellos que se encargan de gestionarlas, lo cual fue ya mencionado hasta el cansancio anteriormente por mí.
Aquel que hace dinero es admirado y considerado normal, pero aquel que busca un sentido de la vida basado en otros proyectos es anormal; donde el dinero, si bien parte de, no es su fin único. Desgraciadamente, aquel que obtenga satisfacción existencial de actividades que no se relacionen con obtener ingresos es considerado desviado, una anomia.
Lo normal es trabajar sin cuestionar, ganar dinero y gastarlo en el consumismo, donde hipócritamente creemos que somos felices, aunque no sea cierto. Yo sé que no digo cosas nuevas, pero es una cuestión “grave” no seguir mencionándolo, pues asumir la realidad es una cosa, pero hacer algo por cambiar esa realidad es otra. Mi trabajo para cambiarla consiste al menos en compartir mi punto de vista.
3/5/10
Crónicas del metro / Cultura tecno: tecnología actualizada
Jamás me habría imaginado que en el metro de la Ciudad de México el mercado de gadgets llegara tan rápido. Me sorprendió que uno de los vendedores de discos y dvds piratas que ponen su audio a todo lo que da, trajera consigo un ipad para mostrar el video.
Así es, el ipad, aquel inútil gadget tan demandado y caro, estaba ya en las manos de los vendedores en el metro. Claro, puede ser robado, decomisado, etc, de por sí hay una mafia detrás; sin embargo, a pesar de ello, es interesante notar cómo alguien que se supone es pobre y vive de vender discos piratas, tenga en sus manos como herramienta de venta un aparato que las personas de clase media mexicana tardarían en animarse a adquirir.
Será la necesidad de estar actualizado quizás, pero eso demuestra lo poco concientes que estamos de mirar a nuestro alrededor, incluso dudaría que el vendedor supiera qué es una ipad para comenzar.
26/4/10
El cambio climático (paradigmático) 2
Nuevamente, se abrió la discusión sobre el cambio climático, esta vez concerniente a la erupción del volcán en Islandia y los muy recientes terremotos en el mundo. Mi interlocutor argumentaba que el ser humano provoca tales fenómenos, por el cambio climático y la explotación de recursos; como la extracción del petróleo, en la cual según él hay que cavar miles de kilómetros para llegar a éste (y no se refería al conjunto total de kilómetros de excavaciones, sino de una sola excavación). Yo no estaba de acuerdo del todo y obvio, no le gustó que lo contradijera, sin embargo, mantengo mi opinión sobre el asunto la cual es la siguiente:
La erupción volcánica, así como un terremoto, son fenómenos naturales por sí mismos. Cuando ellos afectan nuestro estilo de vida, son fenómenos sociales. Nosotros no provocamos erupciones volcánicas o terremotos, pero si provocamos problemas cuando no sabemos lidiar con ello. Si no existieran los aviones, ¿estaríamos preocupándonos por el dichoso volcán?; si no hubieran asentamientos humanos que fueran destruidos y vidas humanas perdidas ¿estarían los terremotos en las primeras planas?
Estos fenómenos naturales han ocurrido desde siempre y están incluidos en la historia humana. Sin embargo, anteriormente eran fenómenos relativamente aislados o regionales, que afectaban sólo las localidades. En un mundo globalizado como el actual, el dinero y la información se mueven rápidamente por el planeta, y es así entonces que le damos más importancia. Además, cabe recalcar que la población mundial es cada vez mayor, así que con ello hay más probabilidad de bajas o afectados.
El cambio climático es un fenómeno que va en conjunto, pero no provoca terremotos o erupciones. Estaría de acuerdo si hablamos de elevaciones en el nivel del mar, cambio de corrientes marinas, meteoros como huracanes o tormentas, sequías e incendios forestales. Mi interlocutor decía que la actividad del Popocatpetl, uno de los volcanes más famosos de México, era culpa del ser humano. Irónico (e ignorante), tomando en cuenta que el eje volcánico transversal ha existido desde antes de la llegada del hombre al continente americano. De hecho, el nombre Popocatpetl en lengua náhuatl significa “cerro que humea”.
Es verdad que la transformación que ha hecho el ser humano de la naturaleza ha tenido un impacto jamás visto, pero tampoco significa que todo fenómeno natural es provocado por el ser humano mismo, eso es jugar a ser dioses. Aunque, ahora que recuerdo, dios es de hecho una invención humana, igual y sí se puede.
22/3/10
Saber vender: ¿Dónde quedó el respeto?
Cuando la gente no quiere comprometerse, pero tampoco quiere sentir la culpa de faltar al respeto al rechazar, dejan todo de esa forma, dejándola a la procrastinación y la ambigüedad. El problema es que lo único que hacen es hacerle perder el tiempo a las personas, quienes creen que por fin van a recibir dinero o a obtener la mercancía.
El problema es que no sólo los comerciantes, la gente se porta de igual manera. “A ver cuándo nos echamos un café”, “A ver cuándo nos vemos”, etc. Todo significa “jamás”, ni aún cuando el que no propuso es el que organiza. ¿Cuál es el chiste de todo esto? ¿No sería mejor decir que uno no tiene interés? Al parecer la gente, excepto yo como siempre, no piensa así, cree que dejando las cosas ambiguas es la mejor respuesta, aún cuando a ellos mismos les conviene que se lleven a cabo.
La falta de respeto es aquella que se logra no siendo fiel a la palabra, que simplemente la sinceridad del rechazo.
El rechazo es duro, pero ahorra tiempo e ilusiones.
8/2/10
Crónicas del microbus: el cambio (climático) paradigmático
El otro día estaba platicando con un señor ya grande sobre el problema de Haití, me dijo que era como Gomorra y Sodoma, que por no profesar el credo de dios, él mismo los castigó. Sin embargo, no pienso igual que él, digo, no voy a ponerme a discutir con él, es muy espiritual. Yo no creo que dios haya castigado a Haití, hay muchas criaturas inocentes viviendo ahí, ¿acaso a ellas las va a castigar? Más bien somos nosotros mismos quienes ocasionamos esto, por crear el cambio climático, por ello tenemos terremotos como estos.
A mi más humilde opinión, creo que la señora tiene razón sólo en una cosa: no hay que alegarle al viejo señor. Lo mismo hice yo con ella, excepto que puedo discutir su caso aquí en este blog, para eso lo tengo.
Primero que nada, al parecer el cambio climático crea “¿Terremotos?????” Sé que favorece el incremento de huracanes y otro tipo de meteoros, pero no sabía que también terremotos. Supongo que el cambio climático es tan, pero tan fuerte que puede hacer que se muevan las placas tectónicas más frecuentemente, todo eso antes de derretir los polos.
Y otro punto que hay que observar radica en el subtexto de su comentario de “criaturas inocentes”, al cual pienso se refería a “niños y niñas”. Si estoy en lo correcto (espero no estarlo), no veo diferencia alguna entre su comentario y la del señor, pues es igualmente excluyente en cuanto a las “criaturas no inocentes”. Y al final, nos vamos a fregar, sea por dios o por el nuevo paradigma, el “cambio climático”.
Uno puede decir que quizás hay mucha gente pensando esto y otras pensando cuestiones diferentes, que es irrelevante. No siempre, a veces esto es un reflejo de una mentalidad colectiva, lo representativo será otra cuestión.
14/9/09
Saber vender
Existe el comerciante que, al no tener en el momento algo, le dice al cliente que se dé una vuelta la próxima semana, a fin de que en ese tiempo consiga lo que busca. El cliente vuelve la siguiente semana, pero el comerciante, quien no reconoce al cliente mismo y ni siquiera recuerda que le había dicho que buscaría la mercancía, vuelve a hacer dicho ritual vocal de prometer traerlo la semana próxima.
El cliente, quien aún está al tanto e interesado, le recuerda al vendedor de su anterior visita, a lo cual el comerciante sugiere darle un teléfono para que se comunique mejor para evitarle el traslado y no tenerle aún lo que busca. Finalmente, el cliente llama por teléfono al vendedor la siguiente semana para saber si adquirió por fin el producto; pero el comerciante, sin reconocer al cliente, le dice que no maneja esa mercancía.
Otro cliente va con el comerciante, a quien le pide cierto producto. El vendedor se lo tiene listo al día siguiente y el cliente efectivamente va ese día a recibirlo. Desgraciadamente, el vendedor, sea con malicia o ignorancia, trae otro producto al cliente, además de que tiene un costo mayor. ¿Será cuestión de crisis, de neoliberalismo salvaje, de falta de oportunidades? Si, no hay duda, pero no siempre.
Aunque estos ejemplos son muy comunes en el plano del pequeño comerciante, las grandes empresas también hacen un uso opuesto, pero igualmente equivocado de los medios de comunicación para poder vender a algún cliente en especial. No es de extrañar que de repente, nos llegue una llamada donde promocionan algún producto, servicio o paquete que no queremos.
Después de amablemente rechazar tal oferta, nos llega otra llamada, de la misma empresa, pero de diferente operador, quien al parecer no está al tanto del rechazo del cliente pues la empresa no mantiene una base de datos de quienes aceptan y quienes no. El problema se multiplica y al menos una vez por semana la llamada se repite, hasta que de pronto se vuelve una molestia repetitiva. Uno termina por salirse o por nunca ingresar a la línea de crédito de tal empresa.
El respeto al cliente es la base para lograr una mejora en las ventas, lo cual no es simplemente hablarle bonito, sino poner atención a lo que realmente desea.
10/8/09
El espíritu humano negado
El humano, lleno de antropocentrismo buscará la ardua dedicación a sí mismo, rechazando “al otro” como si fuera una obviedad la ignorancia. No hablo nada más de la poca atención hacia los grupos de minorías que de por sí luchan primero por un reconocimiento, después por derechos y finalmente poder; sino también por aquello de lo cual sabemos que surgimos pero que no nos consideramos parte ya más.
Hablo de lo que el humano considera “natural”, siendo incluso ese un concepto “humano”. La separación que hace es tal que divide el conocimiento dedicado a sí mismo y a lo natural. La separación es muy obvia cuando pasa del rechazo de las minorías a los animales, algo que aún no ha tratado de aceptar en su totalidad.
No es difícil escuchar, leer o conocer comentarios sobre la asombrosa inteligencia que tenemos, el poder de transformar y de crear cosas que los otros animales no pueden hacer. Sin embargo, la glorificación carece de sentido más que de un fin en sí mismo. Nuestras cualidades simplemente pueden ser únicas y diferentes, pero no mejores. Al parecer, la transformación del planeta que hemos creado no ha sido necesariamente la más inteligente.
Lo menciono por el hecho de que los problemas “humanos” y “sociales” en realidad son parte de la misma problemática: la ardua devastación del medio y de los grupos sin poder. Muy probablemente es en realidad esa falacia la que mantiene en sí la poca reflexión sobre una ontología hacia el cambio. Si tenemos el intelecto y la capacidad de transformación, no existe tal más que al exterior pero no al interior.
El hedonismo de lo innecesario se convirtió en el fin de unos y la satisfacción de las necesidades básicas de muchos. Las respuestas a los problemas son tan obvias, pero no así la capacidad de cambio, hasta que la necesidad más básica defina el destino de dos grupos; sobre ello, sin embargo, el debate continuaría.
Cuando la necesidad más básica sea la disputa de las fragmentaciones humanas, la herencia del pasado definirá si los vencedores sabrán o no cometer los mismos errores, llevando no sólo la autodestrucción, sino la destrucción de todo lo que esté alrededor. Y sabremos si somos un espíritu humano del ave fénix o sólo la ironía de ser el experimento fallido de la naturaleza de la cual nos quisimos desprender.
6/7/09
Cultura tecno: La nueva edad oscura del conocimiento
Estas profesiones son las que crearan a los obreros de la globalización, produciendo tecnología y vendiéndola. Se siguen las carreras como extensiones de la ecuación básica, como un paso entre bachillerato y universidad sin necesariamente una verdadera elección. Por una parte envidio a quienes realmente les gusta y tienen aptitudes para la carrera, pues están en el mejor momento que jamás pudieran tener, pero no son ellos quienes me preocupan, sino todos los demás.
Otra cuestión que me ha llamado la atención no es en sí lo corruptos que están los medios, cuya información tiene nada veraz; sino los “medios alternativos” los que me han consternado, canales culturales o similares, done la gente inteligente es mostrada como aquella que maneja algún conocimiento relacionado con la tecnología (no nada más las múltiples facetas de la ingeniería, sino incluso ya la muy de moda biotecnología y la computación).
La gente que aparece como innovadora, la que construirá el futuro en realidad se preocupa, al menos como lo presentan, en hacer más eficiente una tecnología, pero no una sociedad; aunque el discurso obviamente sobreentiende sin que sea verdad necesariamente, que con una mejor tecnología habrá una mejor sociedad. Por ejemplo, hacer un auto cada vez más veloz, pero no uno más seguro. Crear métodos para hacer que la “cruda” o el efecto embriagante del alcohol dure menos tiempo, pero no cómo combatir la adicción y disminuirla.
Mejores tecnologías de reconocimiento de la persona y de espionaje, pero no sobre acuerdos internacionales y de cooperación que hagan amigables a las naciones entre sí para un mejor desarrollo social, y aunque existen aquellos que si se relacionan con esos temas, obviamente no omiten la parte tecnológica que favorece a ciertos sectores pero no a toda la población.
Por otra parte, las historias de ficción y entretenimiento modernas muestran a un hombre o mujer inteligente estereotipado como alguien que domina una técnica o tecnología, alguien bueno con los números y con la maquinaria. El hacker o el programador es ahora el líder de un equipo, y si no lo es, al menos es crucial e indispensable. El científico explorador por otra parte es un aventurero, pero no un pensador.
Sin embargo, ¿Dónde está el pensador social? Él si está en la historias, pero juega un rol diferente, el del antagonista. Él es quien quizás está más preocupado por cambiar el orden social, mientras que el héroe es quien trata de mantener el status quo del mismo. Ambivalencias suceden cuando el villano ya tiene en su control el orden social, donde de cualquier modo el héroe tratará de luchar por recuperar ese orden original, correspondiente a los ideales contemporáneos del mundo real, aunque la historia ficticia esté ambientada en el pasado o en el futuro con respecto a nuestro tiempo.
¿Entonces realmente estamos o no ante una edad oscura del conocimiento, al menos de buscar un verdadero conocimiento? No es difícil darse cuenta de que la investigación original no es financiada por los gobiernos tanto como la aplicada. Si alguien no cuenta con alguna especialización es tachado de incompetente. Si tiene más de una (que en primera instancia no parezca próxima a la otra) es tachado de indeciso y por consiguiente, le es requerido que se concentre sólo en una.
¿Qué podemos concluir? Al parecer existe una variada gama de opciones de profesionalización, pero una aún segmentada y favorecida división social del trabajo, que crea ideología. El ideal renacentista del “todólogo” no es entendido ni respetado actualmente, especialmente si no circunnavega en las ya mencionadas favorecidas labores y mucho menos si las cuestiona. La visión tecnocrática domina sin que nos demos cuenta que entre más creamos en ésto, más contribuimos a mantener y reproducir el status quo de la desigualdad, una ignorancia que ha prevalecido siempre.
23/3/09
Cultura tecno: la aceleración tecnológica
Me es complicado entender como poco a poco el disfrute de una tecnología cada vez es más efímero de lo que parece. Alguien que no destina tanto dinero para adquirir lo último en tecnología (o que a veces simplemente no puede) como yo, sólo hasta que puede o se decide encuentra que esa tecnología está a punto de ser desplazada del mercado.
No obstante, no es sólo el hecho de pasar un tiempo en el ahorro y la decisión, hay más cuestiones circundantes al fenómeno. Por un lado la desilusión, como aquella que tuvo un conocido mío cuando compró un ipod de capacidad de 4 Gb y que por una no gran diferencia de costos, sentía envidia de aquel que compró uno de 20 Gb.
Las actitudes también son un tanto interesantes. Para mi sorpresa, un maestro criticó mi memoria usb por dos cosas: primero por requerir una extensión usb cuando no lograba embonar en el puerto y por otra parte, porque tenía un tamaño de un centímetro mayor a lo largo y ancho que los de mis compañeros. Al parecer para aquel individuo esa tecnología no era óptima para los estándares del día y no era nada funcional, aunque para mi fuera el caso opuesto. Al parecer, se crea esa sensación de tener lo último, sin realmente pensar que tan útil realmente es la actualización.
Finalmente, ¿qué va a pasar con toda la tecnología que expira rápidamente? Sonará sorprendente, pero mi videocasetera beta, aquella de la que nunca me pude deshacer, aun está en óptimas condiciones, tanto como mi reproductor DVD. Le damos jubilación a lo que tan pronto es superado y no hay preocupación por encontrar un lugar en el espacio para aquello, sobre todo un espacio útil.
La cuestión más allá de este ejemplo basado en la tecnología, es que las mismas actitudes se crean no sólo con las cosas, sino con la gente, donde la confusión entre sujeto y objeto se pierde si la utilidad de su trabajo es inservible en las configuraciones que hemos creado para el presente.
22/12/08
La música ha muerto
Precisamente por ello el canal poco a poco se concentró en el mercado adolescente, los grupos y estilos sumamente enfocados en ellos. La música del adulto contemporáneo poco a poco se desvanecía. Después saldría la versión latina de VH1, con un tipo de música enfocada más a ese público mayor. Pero igualmente poco a poco fue sustituida por la música adolescente.
Tuve que recurrir a comprar DVD’s, algunos originales, otros piratas, donde pudiera ver conciertos y videos de lo que me gustaba. A veces descargaba los videos en Internet y los almacenaba en mi disco duro. Sin embargo, años después encontré en YouTube la mejor forma de ver videos, muchos de canciones que no conocía. Los podía ver cuando yo quisiera y encontrar versiones tan diversas.
Por obvias razones decidí deshacerme de parte de mi archivo de videos en el disco, ya que ahorraba memoria y no costaba tanto descargar un video del sitio sin necesidad de guardarlo. Sin embargo, hoy me acabo de dar cuenta, esa era también ha acabado. Muchos videos han sido retirados de YouTube por “infringir derechos de autor de un tercero”, tercero que son las discográficas como Warner.
No sé qué siga, probablemente YouTube tenga que pagar derechos de autor a través de suscripciones con costo a su sitio, o bien bañarnos con publicidad spam, o quizás simplemente restringirnos el número de videos/tiempo que podamos ver; no sé, todavía se encuentra en el proceso de ajuste. Asimismo, siempre habrá un sitio alterno libre, siempre hay ingenio y resistencia contra el sistema.
Pero me pregunto porqué siempre tenemos que estar pagando por todo, por escuchar música por ejemplo. La música ha perdido su estética, ya no importa la calidad, sino vender. Incluso ya no importa trascender, es vender. Lo mismo con el cine y la televisión, incluso los libros. Sabemos muy bien que no siempre hay que confiar en que uno de ellos esté en boga por ir en contra de las ideas preestablecidas, a final de cuentas ese no deja de ser un truco publicitario que, si, adivinaron, vende.
6/10/08
Normal
Fue entonces que se me vino a la mente el hecho de que lo normal es aquello que no es extraordinario para uno. Si lo pensamos, mucha gente habrá en algún momento de su vida reflexionando sobre lo mismo que aquel famoso, en ser una persona normal, pues pensamos muchas veces que nuestros problemas son extraordinarios. Lo mejor de todo es cuando averiguamos que nuestros problemas son de lo más normal, pero nos rehusamos a pensar en ello. Yo diría que el pensar que somos normales nos deja preocupados por lo poco importantes que podríamos ser.
Lo malo de ésto es si nos dejamos llevar y nos enajenamos de nosotros mismos, así como de los demás; la capacidad empática se acentúa o se pierde en la búsqueda del sentido a los hechos. Pero aquello extraordinario no necesariamente son problemas, son cualquier situación, condición y experiencia única, sin ser propiamente negativa. Al fin y al cabo, los normales son a pesar de todo diferentes, pero nos esforzamos en homogeneizar las diferencias cuando conviene.
22/9/08
Sín-tesis
En parte es quizás por ello que trato de permanecer lo más alejado posible de la monotonía que puede crear la rutina de un trabajo de corto alcance, en lo espacial (sólo una pequeña región que atiende a gente de cierta clase) y lo temporal (mis servicios terminan tan pronto se me considere no competente).
Ahora que con el proyecto neoliberal global se encarrera hacia la conquista económica espacial, los legados quedan olvidados, tanto a un nivel comunal puesto que los beneficios son ahora privados, así como los individuales, al crear en la gente la condición de acumulación con el fin de no desaparecer de la misma sociedad enajenada de ellos mientras su poder económico no se los permita.
Dentro del marco psicológico, una disonancia cognoscitiva se desencadena en las mentes de las unidades sociales humanas, donde el conformismo de las condiciones nuevamente limita las expectativas, siendo en su mayoría pensar en la abundancia hacia el futuro. Por ejemplo hasta los más necesitados que no tienen capacidad económica para consumir, tienen en la mente hacerlo tan pronto el dinero sea posible. Y en realidad es algo de toda la humanidad, pensar en un futuro donde la acumulación de bienes sea el sueño.
Es el pensamiento moderno muy probablemente el que nos sigue guiando hacia ello, hacia el futuro. Dice la ciencia física que el tiempo tiende a acelerar el todo hacia el futuro, pero el humano ha visualizado eso no como una velocidad de desplazamiento espacial, sino como un crecimiento del espacio, una expansión hacia el infinito.
Pero claro está que ese espacio social no es el físico del mundo abstracto, sino un mundo de recursos finitos cuya abundancia desaparece al mismo tiempo que se piensa lo contrario. El comportamiento humano parece entonces encontrar caminos fragmentados para lograrlo. Los espacios-tiempos limitados, circunscriben lo que anteriormente en otras sociedades de modos de producción premodernas podían configurar de manera diferente.
Se trata de las relaciones sociales, cada vez más cortas por la necesidad de consumo. Lo nuevo tiende a ser creído como lo mejor, como en la música o el cine, mientras que lo viejo no lo es, aunque tan pronto es reconocido nuevamente su cuestión añeja es adjuntada al sistema reproductivo de consumo actual. Pero también lo son las amistades, los amores y los sentimientos, con grandes alcances en cantidad pero muy pocos en calidad. Y con la cantidad la modalidad también cambia, llegando hacia categorías tan raras que tratamos de encasillar sin tener opinión alguna que la que hemos absorbido del discurso generalizado.
Es esta atracción hacia la diversidad, que la visión posmoderna con falta de proyecto ha creado medios de expansión de la visión del mundo, pero en amenaza de la idea imperialista, que sin duda no es idea de unos cuantos, sino siendo parte del espacio vital de cada persona, incluyéndome a mí.
15/9/08
La sociedad perezosa
Me he dado cuenta de que la percepción de la holgazanería en cada sociedad es diferente, pero he de señalar algunas cuestiones. Por ejemplo, ante una sociedad en la cual las arduas horas dedicadas al trabajo extraen gran parte de nuestra energía, buscar un espacio-tiempo de relajación o socialización es algo muy demandado; sin embargo, conforme la sociedad se ha vuelto consumista esos espacios-tiempos en realidad se han convertido en material de entretenimiento, por lo general, de un entretenimiento vacío o con el cual hay poco que reflexionar.
Yo pensaría más bien que es un entretenimiento que está hecho con el fin de no aportar al intelecto o de dejar de hacer trabajar al cerebro y por lo cual las prácticas se ha asociado muy bien en ello. Por ejemplo ir constantemente al cine a ver películas comerciales de alto presupuesto y poco contenido o ir al antro a baliar con el sonido estridente destruye-tímpanos, y a beber alcohol y fumar cigarros destruye-neuronas. Las sociedades son muy celosas de esas prácticas, defendiendo su derechos individuales, en realidad no optan por la variedad de ellas y generalmente se quedan en las mismas, sin cuestionarse otras alternativas.
Nuevamente, no pienso en que hacerlo sea malo, sino el hecho de que se convierta en rutina y pierda cuestionamiento, cuando al menos ese cuestionamiento es estar consciente de que es puro entretenimiento pero no algo que debe guiar nuestras formas de vivir. Algunas personas que cambian hacia otros hábitos más enriquecedores como la lectura, muchas de ellas pasarán por una selección de lectura también de poco aporte.
La música, las películas, los deportes y los libros, entre otros, siguen siendo los mismos, se favorecen aquellos que son mejor aceptados o digeridos por la población; y cuando uno de ellos da un cambio interno, ese cambio en cuestión de tiempo ocupa el lugar privilegiado y lejos de una evolución aparente. Se podría decir que en la actualidad la fragmentación de la división del trabajo ha sido tan brutal, que reflejada en las especializaciones ahora la gente poco discute con algo que no sea de su campo. La curiosidad por lo otro es mínima, aunque desde el punto de vista posmoderno parezca lo contrario, puesto que la cosmovisión siempre será de aquella educación de la cual no pretenden salir, ya que el salir implica un movimiento que la flojera no parece permitir.
Y cada vez más los productos se destinan hacia la flojera, donde la tecnología ahora es la que amplía su campo de acción y reduce su tamaño, dejando al humano como un operador. Las carreras profesionales pronto se vuelven más dirigidas a esas operaciones mecánicas, lo cual en vez de crear una necesidad de intelecto la sustituyen y dejan el periodo de ocio a aquello que no las involucra (y también cuando las involucra), permitiendo entonces humanos cada vez menos preocupados más que de sí mismos, o sea , enajenados.
A su vez, las actividades económicas cada vez requieren sólo de un arduo consumo para generar dinero, pero no un gran trabajo detrás, es decir, sin una gran educación muchas personas se valen de otros recursos para hacer dinero; y al mismo tiempo, carreras de larga duración y enriquecimiento académico cada vez son menos necesarias, o al menos así son vistas por la sociedad. Donde una persona con grado de doctor se vale de ser taxista para ganar dinero, o alguien con primaria genera millones a través de medios a veces poco creíbles o legales.
Esto hace que la necesidad intelectual pierda su valor y la flojera poco a poco la va suplantando. Y será la flojera la que a final de cuentas decidirá si este texto será leído o no.
18/8/08
Crónicas del microbús: tierra de nadie… sí, del conductor
Al interior del camión las leyes son aún más duras para sus pasajeros, donde ni siquiera un reglamento existe para impedir que el sonido estridente de una música de mal gusto invada los oídos. El equipo de sonido amplifica los bajos y muchas veces son colocados en la parte trasera del camión. Sin embargo, un arma aún más poderosa es el de la gente sometida, esa actitud sumisa que impide un motín al interior. Claro está la ley del chofer, la de aquel con menos educación y posiblemente menor nivel intelectual que cualquiera de sus más humildes pasajeros.
Es cierto, no hay que generalizar, pero ante una mayoría encasillada deberíamos de sentirnos orgullosos cuando nos encontramos con un autobús limpio, con un chofer respetuoso y amable que conduce con prudencia. Yo diría que ellos son leyenda, héroes anónimos de la ciudad y de sus calles. Si algún día llegan a conocer a uno siéntanse más orgullosos que cuando conocen a sus ídolos otorga-autógrafos.
11/8/08
Cultura tecno: Las cajas de luz y sonido
La socialización está enfocada en esas tecnologías y negadas en la vida terrenal donde uno respira. La soledad, sin embargo, está presente, sea ante las ideas absurdas de socialización tan cortas que nos cuesta pensar en la larga duración. El conjunto de estas ideas desemboca en la anomia, en la segregación, a veces tan simple de ver como el ignorar a alguien o prestarle poco interés. Es aquí donde realmente reflexionamos y decimos, “¡Oh! la televisión tiene razón”, o tal vez lo contrario, “ella es la culpable” cuando en realidad tanto ella como las otras tecnologías son producto nuestro y las reflexiones en realidad no existirían y mucho menos tendrían sentido si nosotros no usáramos esos objetos.
Pero el sentido ya está presente en nuestros días, el cual cada uno encuentra muchas veces por desgracia en esos medios; que más allá de la tecnología posibilitadota, es el contenido transmitido. Y aquí siendo realista, la mayoría de la población no está lo suficientemente educada para poder tener un pensamiento crítico en cuanto a esos contenidos o de sí mismos. A veces uno puede desear relajarse y buscar entretenimiento, lo cual es comprensible, pero cuando esta práctica se vuelve rutina diaria privilegiada, dejando de lado otras cuestiones que podrían ser más productivas, interesantes e importantes, como la comunicación humana frente a frente o la búsqueda de conocimiento que movilice nuestras acciones hacia una mejor convivencia, no dictada por una empresa de consumo de entretenimiento, entonces vamos hacia una reconfiguración que nos llevará a una crisis, la cual a pesar de estar presente, no somos conscientes de ella, pues estamos atentos a los medios que niegan su existencia.
28/7/08
Libertad de elección: ¿Andas bajo de energía?
Cuando fui a la consulta ciudadana, cual fue mi sorpresa (no realmente, pero hay que añadir dramatismo) cuando como siempre estaban las dos opciones,
Efectivamente, no podemos escapar aparentemente de esta maldición, una consulta ciudadana sobre la reforma energética de México bajo la regla de las dos opciones, con dos posibles respuestas, analicemos:
21/7/08
Libertad de elección: seguridad en venta
La libertad de elección surgió como uno de los pilares de la modernidad, cuando el individuo cobró importancia y cuando la opinión pública fue un tema ambiguo pero recurrente. La mercancía se ha apoyado en modificarse de acuerdo al capricho del consumidor, al hacerse de múltiples facetas, crea la ilusión de que el individuo puede elegir entre ellas, cuando en el fondo se trata de lo mismo. Poco a poco, las elecciones se sobreponen creando confusión sobre qué es lo que uno quiere.
No fue sino hasta que los vasos de cristal se comercializaron, que los colores de las bebidas cobraron importancia; cuando el nombre de una marca adquirió una mayor valor que la calidad de un producto y su uso; y así sucesivamente, nos encontramos en una aparente elección en cuestión cotidiana, anclada en el discurso del derecho (y de la derecha), en realidad es una forma de control de la cual nos quisiéramos desprender, tal como Stan Marsh en este episodio.
Ahora me gustaría tomar como ejemplo la ley del ISSSTE en México. Es interesante hacer diversas observaciones sobre cómo nos quieren vender la ley, y digo literalmente VENDER, por que muy para mi sorpresa la forma en cómo es comunicada la imposición parece haber sido planeada por un guionista de infomerciales de domingo en la mañana; basta con ingresar a éste sitio para que puedan darse cuenta.
Como en mis experiencias relatadas en los inicios de los posts, tenemos sólo dos opciones: La opción A y la opción B, que para el caso es lo mismo pero dicho cada una con diferentes palabras y con números diferentes, que si se multiplican o dividen resultan en la misma cantidad. También me tomé la libertad de elección de observar el apartado de casos reales, por ello mi inclinación a pensar en un infomercial, donde le pagan a alguien para que venda el producto.
Finalmente, le dí una leída a la parte de preguntas frecuentes, en esta otra página, donde curiosamente las preguntas son aquellas que nos preocupan a todos, pero son respondidas de forma positiva. “Nada va a cambiar, nada va a desaparecer, todo va a seguir igual”, y así sucesivamente. Si todo va a seguir como antes, ¿Porqué la reforma? Simple, porque algo no va a ser como antes, obviamente.
Como una segunda conclusión, las ilusiones de libertad de elección están hechas para hacer creer que es la persona responsable de lo que ella elije, que su decisión es lo que vale y que tiene más de una opción, una adicional que por lo general devendrá en el mismo resultado. En ese juego de ilusiones es donde las clases sociales constantemente son enriquecidas por un lado y empobrecidas por el otro. Y una de las cuestiones peores del asunto es ver cómo los científicos, aquellos portadores de la voz de la verdad razonada, piensan que esos males son externos a nosotros, productos de años de evolución y tecnología.
Para finalizar este post, les dejo un divertido video de la banda Devo.